Portada > e-IPAL > Textos y argumentos > El libro de artista: un lenguaje universal con caracter mágico
Por César Reglero
Miércoles 7 de enero de 2009, por
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He tenido la fortuna de participar en varias exposiciones de libro de artista de cierta importancia y después de ver cientos y cientos libros de artista he llegado a la conclusión de que lo de menos es la definición que se haga de esta especialidad que tiene la virtud de cumplir una de las máximas del arte total: la tendencia natural a integrar todas las artes a la búsqueda de un lenguaje universal que haga que el libro sea un objeto único, mágico y comprensible por cualquier lector de cualquier cultura y en cualquier lugar del mundo.
He visto libros de todos los colores, de todas las dimensiones, en todos los formatos, con todas las técnicas. He visto libros con forma de mesilla de noche, con forma de ladrillo, libros de cristal, de mermelada y hasta de nata.
Me parece que la batalla por tratar de definir lo que es un libro de artista es una batalla perdida. Cada artista tiene su idea y su concepto. Y a nosotros nos basta con decir que la capacidad de asombro no tiene límites (afortunadamente). Es cierto que algunos autores han pretendido decir que un libro de artista debe recordar en algo o en mucho al libro tradicional. Pero lo único que puedo decir es que hay que ver una convocatoria internacional de categoría para comprender que hasta esto, que parece elemental, salta por los aires al ver los libros expuestos. El abanico de lo que alli puede verse va desde los que, en efecto, recuerdan el libro tradicional, hasta convertir una cabaña de persadores en libro de artista.
Simplemente el libro tradicional sirve como excusa para, como siempre sucede, los creativos disparen su imaginación en las direcciones más diversas, sin freno ni control, a la búsqueda de la chispa de la genialidad que, como ya se sabe, no admite limitaciones, estructuras ni definiciones.
Exposición de libros de artista de César Reglero en el Antic Ajuntament de Tarragona en el 2005. La particularidad de esta exposición es que todas las obras fueron realizadas sobre hojas de periódico.